sábado, 9 de febrero de 2008

Otro Cuento...

La noche era una densa masa de niebla donde no se divisaba por la ventana el establo. Se sentían los caballos nerviosos, pero era inútil intentar calmarlos. Franz era viudo, sus hijos habían abandonado hacía algunos años el nido familiar. Y ya se había acostumbrado demasiado a conversar solo o con sus caballos. Aunque a veces el fantasma de Eleanor era tan palpable, su recuerdo tan tangible, su perfume tan intenso en lo más profundo del hipotálamo y su recuerdo tan inalienablemente suyo q le era imposible mantener un hilo de cordura.

Hablar con los caballos, hablar con el fantasma, hablar consigo mismo era prácticamente sinónimo.

Hacía años q la metamorfosis de la noche no lo asustaba. Q sentarse en la mesa de la cocina a oscuras era parte del ritual diario, q no sentía a su lado el calor de otro cuerpo. Solo las noches heladas, con sabanas de nadie eran parte de sus días. Y todo era inalienablemente suyo.

En la casa no había luz eléctrica, su casa era la única q había quedado en la villa. Una ruta alternativa había dejado de pasar por el pueblo y uno a uno de sus habitantes se fueron marchando de aquel lugar. Quedando solo Franz y su establo viejo. En tiempos lejanos había servicios, y entre los servicios había comunicación telefónica. El viejo teléfono negro seguía en su sitio, en la mesita redonda, sobre un hermoso camino q Eleanor había tejido. Ahora el camino era amarillento, y el teléfono era una montaña de polvo.

El invierno se hacía cada año mas crudo, las heladas devastaban todo su terreno y sus caballos eran cada vez más viejos. La semana pasada había perdido otro animal debido al clima. Había veces en las cuales era imposible salir de la villa y así pasaba sus días en soledad, con sus fantasmas, sus paredes descascaradas por los años y su teléfono arrumbado.

Un día, al venir del establo porque uno de sus caballos estaba herido, entró en su casa en busca de vendajes y algún antibiótico vencido del botiquín cuando ocurrió algo inesperado. El teléfono negro comenzó a sonar. El teléfono negro estaba desconectado, el viejo teléfono polvoriento no tenía línea porque allí no había cables telefónicos.

Se paró delante del teléfono y su corazón empezó a latir con fuerza dentro de su pecho, las arterias se dilataron y el fluido de su torrente sanguíneo comenzó a galopar con fuerza.

- Debo estar volviéndome loco.

El teléfono siguió sonando y Franz, ante la propia curiosidad atendió.

Contestó al teléfono con un susurro -¿…Si…?

La voz amorfa, sin sexo, sin expresión del otro lado de la línea habló. No era una voz conocida, no. No era la voz de Eleanor, no. No era la voz de nadie y sin embargo le habló de la luz. Le habló de un pasado. Le habló de su otra vida. Y Franz cortó. Se quedó anonadado ante esa llamada y encendió su pipa.

El teléfono volvió a sonar y esta vez Franz atendió sin dudar.

-¿Q quieres? ¿Quién eres?

-No importa.

-Acaso es una broma?

-Soy tú.

-Quien?

-Tú.

-…

-Estoy en otro tiempo, en otro espacio, soy tú en otra vida pasada.

Franz pestañeaba y no podía creer toda aquella locura. Se frotaba los ojos y su corazón seguía galopando como un corcel.

-Tenemos algo pendiente. Y estás donde no debes estar. Cuantos años tienes?

-57

- Estás seguro?

-Busca en el ropero, en las cosas de Eleanor. Hay una caja azul. Dentro hay unas cartas, junto a las cartas verás una foto, la foto está fechada. Tráela.

Franz sin pensar fue donde el Otro le decía, sin pensar en la locura de todo aquello y buscó la caja azul. Volvió a sentarse al teléfono y buscó.

Efectivamente había unas cartas q él le había escrito a su mujer en juventud y estaban las fotos…

-¿Q fecha tienen las fotos?

-1968

-En q año vives Franz?

-1978

-Mira el almanaque.

-Es q acaso no entiendes? Estamos en 1978!!

-Mira la foto de la playa, dale vuelta, mira la fecha y la dedicatoria.

-Pero…si nunca estuve en la playa…

-Búscala.

Y para su asombro, ahí estaba. El, Eleanor, sus hijos, en la playa. La dio vuelta y sus ojos se asombraron tanto q casi no podía leer. Año 1996.

Volvió a mirar el almanaque. 1978.1996. Su casa estaba sumida en una terrible oscuridad. El silencio de sus paredes parecía un grito ahogado y sus labios no podían emitir sonido alguno. El tenía 75 años, su establo no tenía caballos, Eleanor no estaba a su lado y sus hijos se habían olvidado de él.

Por primera vez se dio cuenta q no existía. Q además de un viejo solitario había sido un necio para intentar olvidar y en el intento de intentar de olvidar se había olvidado de vivir.

La voz del otro lado le dijo – Tú no existes, porque Eleanor no te ha conocido. Eleanor nunca ha muerto y tus hijos no han nacido…

El Piloto.

El piloto se sentía nervioso. Otra vez arriba de la nave q lo llevaría a un destino marcado. Como siempre, se sentaba solo en un rincón. Esperando la llegada del alba, su única compañía abordo. Las ventanas estaban gastadas, había rayones dibujados en el tiempo y un dejo de nostalgia dibujado en sus ojos. Se preguntó si había recordado apagar las luces de su casa. Si la boleta del teléfono había vencido, si su gato tendría comida suficiente.
Cualquier cosa sería buena, cualquier excusa sería válida para olvidar el miedo q le provocaba cada vez q subía al avión. El quería ser dibujante, pero eso era para vagos, decía su padre. No podía vivir de sus dibujos, no dejaba de repetirse cada vez q agarraba un papel y lápices y explayaba todo su talento en una servilleta, un boleto, el borde de un libro o sus hojas de dibujo favoritas Nro 5.
Yo no trabajé toda mi vida para q vos pierdas el tiempo haciendo pavadas. Tenés q estudiar, formarte, quemarte las pestañas y saber lo q es el sacrificio, le decía su padre cada q vez q lo veía hacer garabatos intangibles en el plato de sopa.
Sus compañeros hacían bromas, contaban anécdotas inventadas, sobre señoritas hermosas a las cuales se habían llevado a la cama y él se limitaba a mirarlos y sonreir cada vez q le pedían opinión…su cuerpo estaba en el avión, pero su mente y su alma estaban a años luz de todo aquello.
¿Habré cerrado bien la puerta?
Otra vez quería pensar en nada y someterse a esta tortura q le habían impuesto ya q no era su destino, era la obligación mas absurda q jamás había imaginado.
Pensó en las nubes, y como en su plato de sopa empezó a dibujar con la mirada las formas q tenían. Con un lápiz imaginario le dio vida, forma y color al cielo…
¿Habré cerrado bien la puerta?
El momento se acercaba, los pilotos empezaban a ponerse sus equipos y a disponerse en sus posiciones establecidas. Se terminaron las bromas, se esfumó la algarabía general, y cada uno se preparó en su puesto.
Uno a uno se fueron tirando, hasta q le tocó el turno a él. Todavía luchando contra sí mismo, preguntándose porque no había tenido el valor suficiente para ser dibujante profesional y enfrentarse a su padre. Porque había sacrificado su vida para ser algo q él no era, porque no se había casado con Laura estando tan enamorado, porqué su mamá lo obligaba a comer la tarta de brócoli q él tanto aborrecía, porque no se acordaba si había cerrado bien la puerta, si había apagado las luces de su casa o del porqué tenía gatos en su casa.
Pensó en su paracaídas q ya no le interesaba, pensó en cuantas estrellas habría en el cielo, pensó en Laura, pensó en sus dibujos, en sus nubes, y se tiró.
Caída libre, pensó, mientras sentía la presión en el cuerpo. La adrenalina corría por sus venas al tiempo q se estremecía por el viento helado q deformaba su rostro debido a la velocidad…Tiró del cordel. No respondió. Volvió a tirar al punto q comenzó a crecer su desesperación. El paracaídas no respondió. La tierra se acercaba mas y mas y la velocidad aumentaba junto con su gran desesperación.
Y se volvió a preguntar si había cerrado bien la puerta…y si había pagado bien sus impuestos.
Siguió cayendo. Y cayó.
Los gritos de la calle lo despertaron. Abrió los ojos todavía con sueño y miró hacia fuera. El sol estaba rajante, casi no había nubes, entonces apeló a su imaginación y con el dedo índice dibujó unas caras sin rostro. Luego siguieron otras figuras, pero ya era hora de ponerse a trabajar.
Fue al baño, se lavó la cara y se miró. Esta vez el reflejo no lo engañaba. Había cerrado su casa, los perros tenían comida (odiaba a los gatos) y la noche había sido una temible pesadilla. Pensó en su sueño y se alegró de haber despertado. Nunca me gustó volar, pensó. Fue a su estudio y antes de eso se detuvo a mirarla. Laura. Desnuda en la cama q compartían ambos, desde hacía años. Estaba tan hermosa como cuando la había conocido, en la escuela de dibujo, cuando se escapaba de la escuela de pilotos.
Hora de trabajar, pensó. Y se puso frente al tablero de dibujo y con el dedo hizo el primer croquis q lo llevaría a un nuevo trabajo para la revista.

El Perro.

Estaba nublado, el viento arremetía con furia. Miró por la ventana, entonces ella pensó en las estrellas q no veía. Pero sí sentía en su corazón. Estaba cansada, otra vez la migraña la aturdía y se sentía dentro de un libro de Lewis Carroll. La tortuga gigante, el conejo corriendo todo el tiempo contra el tiempo, el feliz feliz no cumpleaños…tomó una ex gaseosa (ahora no tenía gas, hacía días q estaba en su heladera) volvió a mirar por la ventana, se puso el gamulán gastado y salió. Volvió a mirar el supuesto cielo con estrellas pero éstas seguían si dar señales.
Afuera el viento y la llovizna que empezaba a caer sobre el asfalto la relajó. Entonces su migraña pareció disiparse, como la neblina cuando el sol dice presente. Así emprendió su camino hacia nosedonde. No importaba el lugar, ella necesitaba salir de su melancolía y de sí misma. Quizás un poco de aire aclare mis ideas, pensó. Quizás la llovizna lave mis pensamientos oscuros de hoy.
Como no tenía idea de adonde se dirigía paró en un kiosco de revistas y compró un magazine q le pareció el mas patético q haya leído en su vida. Quizás leer un poco de lectura shampú me distraiga…quizás, quizás, quizás.

La noche se prestaba para un buen vino, mas no tenía la buena compañía con quien saborearlo. Así q se limitó a caminar en la fría noche.
Por primera vez se dio cuenta de la kermesse q era la cuidad. Policías, abogados, mendigos, maestras, prostitutas, niños de la calle, abuelas, falsos astrólogos, gitanas, músicos callejeros, gatos en celo, perros sarnosos…
Volvió a pensar en Alicia y en Lewis Carroll. Esta vez se acordó de la reina de croquet q quería a toda costa cortarles la cabeza a todos los naipes, incluida a ella. Este juego es muy difícil y complicado, pensó. Así como mi vida.
Entonces sintió pasos, detrás de sí. Se apuró. Los pasos se acercaban más y más. Este juego de croquet ya no me gusta, debería haberme quedado en casa, maldijo su migraña, sintió el miedo correr por sus huesos. Ya era tarde, no tenía el vino, ni la buena compañía, ni las estrellas de cielo, no había tortugas gigantes, ni cuadrillas de langostas, ni siquiera un conejo loco corriendo contra el tiempo para llegar a ningún lado. El sombrerero del feliz feliz no cumpleaños era también parte de su mentira. Esta vez el gato de Cheshire la había embaucado nuevamente. Nada de eso ya importaba. Esta vez debía encontrar la salida por su cuenta. Esta vez ella misma debería ser Alicia y subir por la conejera donde había entrado.

Se olvidó de la llovizna, del viento q arremetía con furia, de la kermesse de la calle, solo quería salir de la maldita conejera. Su vida daba tumbos y tomaba rumbos inciertos cada vez q quería ver la luz del día. En realidad nadie sabía como ella se sentía realmente…
Volvió a sentir los pasos detrás, giró. Se miraron fijo. Ahí estaba él, rascándose la oreja con la pata, con su piel lastimada supurando un líquido de extraño color. Casi no tenía dientes pero a pesar de las dificultades parecía sonreir
Como el gato de Chershire. En un momento ella titubeó, no sabía la reacción q podría tener el animal. Entonces éste se levantó, cojeando de una pata y pasó a su lado mientras meneaba la cola.
Buscando un refugio, bajo las estrellas, q él tampoco veía, pero sí sentía en su corazón.

Ya no pensó más en el vino q no degustaría en compañía, ni en la gente q pasaba a su lado en la calle, ni en el tiempo q sabría no podía detener. Nadie iba a cortarle la cabeza por decir lo q pensaba, la Reina de croquet no tendría el valor de dar su veredicto porque ella, al igual q Alicia se había hecho gigante. Ya su alma no tendría q llorar porque esta vez su vida dependía de ella, de sus decisiones, de su valor, de su lucha constante contra las puertas q se cierran.
El perro se había detenido a su lado, la miraba con complicidad, sonreía sin dientes, emanaba un olor putrefacto y seguía a su lado. La acompañaba a su paso hacia nosedonde. Y así se quedaron, lo invitó a su casa. Y así se volvieron a quedar, todas las noches, cada noche, mirando por la ventana, buscando las estrellas en las noches nubladas, cuando el viento arremetía con furia, cuando ella se sentía cansada. Ya eso no importaba. Ahora nada de eso importaba. Siempre había alguien esperándola, con una sonrisa sin dientes, ahora sin olor, ahora sin sarna. Ahora sí tenía compañía para degustar un buen vino. Alguien q la esperaba y pasaba a su lado mientras meneaba la cola.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Historia para ellos.

La casa-el jardín

La casa era rosa ,es rosa…y color terracota ( es terracota ese color…? )

Como es el color terracota?

No tengo idea…

Suena a marrón , a marrón tierra ,a marrón jarrón y a cosas viejas.

Era la hora de la siesta , dentro los niños soñaban ( despiertos ) con juguetes con resortes ,muñecas ,partes del mono a cuerda desperdigados por la habitación y cosas por el estilo…

El jardín se extendía desde el límite q proponían el cerco de madera al frente y la medianera de arbustos a ambos lados…territorio verde, territorio amplio q alberga otro mundo q a veces olvidamos. Las azaleas se disponían en línea recta sobre el cerco ,alegrías del hogar ,margaritas y otras flores perfumadas le daban a la casa un aroma primaveral q los chicos adoraban.

En esta casa ,además de los chicos estaba Jazz ,el perro de la casa. Un hermoso labrador q movía felizmente la cola cuando los chicos llegaban del colegio. Corría q saltarles encima ,con sus patitas embarradas ,moviendo la cola y atropellándose con todo lo q estaba a su alrededor.

El Perro

Los vio jugar ,del otro lado de la ventana ,en el cuarto. Los vio mirándolo y hasta escuchó sus voces q provenían del interior de la casa. Era claro q hablaban de él ,no entendía el lenguaje ,pero el tono exacto de los sonidos ,la frecuencia, indicaba q lo estaban nombrando…entonces comenzó a correr feliz y a darles lengüetazos q en el idioma de los perros quiere decir ¨ te quiero ¨

La Pulga - El Perro

Corría velozmente por el jardín de la casa ,esas cosas q siempre hacía sin q hubiera un motivo real para hacerlas. Así de repente sucedía: se echaba a andar ,se aceleraba , y se encontraba corriendo , con la inercia propia del movimiento…y casi se sentía volar (sin q supiera en realidad como era esa sensación)

Cuando quiso darse cuenta , o detenerse, la velocidad q había tomado era realmente elevada , la cueva demasiado cerrada ,y lo inevitable e imposible sucedió…se desprendió de si misma, y fue a parar al medio del jardín mientras se veía alejándose y sin detenerse volvió a dar otra vuelta y otra y otra.

Era ella alejándose…?

Quién era ella ahí tirada…?

O mejor dicho…quien era ella…?

La Hormiga

Una hormiga exploradora recorre con paso acelerado el territorio llamado jardín, busca la mejor ruta ,elimina y descarta pasos imposibles ,cortados o difíciles para otras q no tienen su habilidad y velocidad…ella es una exploradora ,años en la tarea la colocan en un escalafón diferente , en otro nivel…o al menos ,eso es lo q ella cree.

El Caracol

Meditando el dibujo q ,plateado dejaba a su paso ,componía lentamente la imagen q no se trataba mas q la mejor ruta para llegar de un lado a otro…tranquilo y relajado, con movimientos ondulantes , gustaba pasear por entre las margaritas a la hora de la siesta…

La Pulga

Inmóvil en aquel terreno desconocido q era tierra y pasto (sin saber siquiera q esas cosas húmedas y frías se llamaban así) estaba una pulga creyéndose perro…pero la perspectiva nueva no la dejaba ver mas allá de un centímetro o menos…y sintió temor.

Quién soy?

Qué soy…? - Se preguntó a sí misma…

Bueno chicos…hasta acá nombramos a los personajes del cuento. Perro-Pulga ,Hormiga y Caracol…pero…q paso?

Una rana ,del jardín de al lado me contó q oyó la siguiente conversación:

(La hormiga- El caracol – La pulga)

H – Me permite pasar? Estoy haciendo algo muy importante y no tengo tiempo para perder en una insignificante pulga…

P – Q cosa…?? Cómo me llamó ud. A miiiii??? Pulga!? Ja! Lo único q me faltaba…

C – Ud. Es una pulga ,señor…y se encuentra justo en mi camino…lo cual me da al menos dos alternativas…

P - ¿Pero ud. Está loco? …¿No ve q soy un perro?...Bueno , una parte del perro, q se cayó del perro , me entiende?

La hormiga y el caracol se miraron , no pudiendo creer lo q la pulga les decía…

H – Jajajaja…pero esto sí q es bueno!!! Voy a robar un minuto de mis tareas para escuchar un poco mas.

C – Si , señor pulga…usted es una simple pulga. Si usted no es pulga yo soy un cangrejo…

H – Por favor ,apúrese a explicarle ¿ q no ve q estoy apurada?

C - …le decía ,mi estimado amigo…esta señora q se encuentra a mi lado es una hormiga. Las hormigas trabajan durante el verano y llevan su alimento a los hormigueros donde pasan parte del invierno y…

H – Q se apure!!

C – Esta bien, señora! Usted es una pulga y sanseacabó.

La pulga estaba atónita , entonces intentó ladrar para demostrarles a esos bichos que no era una pulga, q era un perro…pero fue imposible. Se dio cuenta de q cada vez q había intentado un ladrido era una voz ahogada…y siempre había creído q su ladrido sería involuntario y solo saldría si alguna vez fuera necesario…

En el otro rincón del jardín se escuchó un ladrido…aquella parte de ella q ladraba estaba ahora lejos…¿ De q cosas sería capaz esta otra parte de ella?

H – Además…no ve q ni siquiera es capaz de ladrar? A ver…intente mover la cola , rascarse la oreja , levantar la pata…no le digo? Es mas pulga q una pulga, hombre!

Entonces el caracol ,con una gota de rocío le muestra a la triste pulga como era en realidad su aspecto.

Y la pulga ,al mirarse se da cuenta de q ya es inútil mentirse a sí misma. Ella era una pulga y si no volvía con Jazz ya no iba a tener de q manera alimentarse…

C – Y digo yo, no será q se ha caído de Jazz, el perro de la casa? Quizás deberíamos ayudar a nuestro amigo a volver con su otro yo. Perdón, con el perro.

Y así…según me contó la rana de al lado ,paso a paso ,arrastrándose y a los saltos emprendieron el camino al cuerpo de Jazz. Lo cual era algo muy difícil ,ya q el perro no paraba de moverse ,así q lo q pudo tardar apenas unos minutos llevó días.

Entonces Rosita ,la rana chusma se ofreció a alcanzar al perro cuando este durmiera en el jardín.

Muchos días pasaron ,hasta q de un salto la pulga saltó sobre el lomo de Jazz. Q alegría ,volver otra vez a casa!! Otra vez correr por el jardín ,esperar los mimos de los chicos cuando volvían del colegio. Descansar debajo del ciruelo…

Pero…q paso con el caracol y la homiga??? Ahhhh…si, nuestros otros personajes…ahora visitan a la pulga y aprovechan cuando duerme Jazz para subirse en su lomo y dar largos y agitados paseos por el jardín. Tienen paseos con escalas , comen hierba de distintos sabores, de otros lugares donde el pasto crece tiernito, visitan a Rosita , la rana y cuando Jazz se escapa aprovechan para ir de shopping por los jardines vecinos.

La pulga?

Bueno, ella ahora además de dos amigos tiene una empresa de turismo y organiza paseos a los otros bichos del jardín.

Fin.

5 Nov/2007

Sin Titulo

La oscuridad la llevaba a cuestas. El peso del mundo en sus espaldas. Carecía de gracia, de movimientos ágiles y sin embargo todavía tenía años de vida por delante q le permitirían andar por la casa.

Sus ancestros le habían dejado la sabiduría de protegerse ante las adversidades, las soledades y el peligro. Pero no le habían enseñado a defenderse de su enemigo mas poderoso, ella misma.

Cada mañana al despertar se desperezaba, miraba el sol y se dejaba embriagar de su dorada tibieza matinal. Respiraba el perfume de los jazmines, las dalias, las azucenas salpicadas por el rocío y se dejaba llevar por su cálido aroma.

Daba un paseo por el jardín, con la dificultad obvia y relajante q llevaba a cuestas, olvidándose de toda preocupación y se disponía a relajarse. A pesar de su vida ociosa anhelaba otra cosa, otra vida, otro cuerpo. Q la liberara de sí.

Sus antepasados habían sido olvidados o guardados en la oscuridad. Nadie parecía darse cuenta de la aristocracia de su abuelo. De la longevidad de sus padres, de los padres de sus padres, de los padres de sus padres, de sus padres. A ella tampoco la amedendraba eso. La oscuridad y el peso de su mundo le bastava para tener memoria.

Se acordó de su infancia, de la tienda, de la alegría q había provocado al llegar al hogar. Y se dio cuenta q ya nadie se percataba de su presencia. De su ausencia, de su existencia. Volvió a anhelar otro cuerpo, otra mente, otro espíritu para poder salir a la vida y demostrar quien era realmente.

Pero los días pasaban, las estaciones parecían detenidas por un capricho de la madre tierra y la longevidad la atormentaba.

Un día, cuando se despertó y salió, como todas las mañanas, miró las dalias, q tanto le gustaban y se percató de su tristeza. Y de la tristeza q sucumbía a sus dalias, jazmines y azucenas…

-¿Dónde están todos? – Se preguntó.

Acaso la soledad había acabado con la vida de su hermosas flores?

Quizás vuelvan pronto, pensó.

Tal vez se aburrieron de esperar a nadie y decidieron morir…suerte la de ellas, a mi me queda mucho tiempo.

Mientras pensaba todo esto, se percató de un lugarcito, de una luz para su túnel de oscuridad. De una ráfaga de claridad para su alma perdida. Y hacia ahí se dirigió. Paso a paso, con su intangible ansia de querer ser libre, con su peso del mundo a cuestas, con sus ancestros, con sus miedos y partió.

El lugar si bien no era amplio y le era complicado le bastaba para tenerse fé por una vez en la vida y luchar por su libertad.

Despacio, primero una, después la otra y de repente…la inmensidad, la libertad absoluta, la soberanía de todo su imperio se alzaba a sus pies.

-¿Dónde ir?

-¿Y si me buscaran? ¿Y si todavía le importo a alguien? ¿Y si mis dalias decidieran no morir? ¿Y si…?

Era inútil pensar en ¨Y si…¨ ahora era el momento de pensar por ella misma, de defender su libertad y sorprenderse ante las maravillas q la rodeaban.

Sintió q había tenido durante toda su vida un vendaje en los ojos, era un ciego sin lazarillo y eso la asustaba aun mas. Pero pensó en la soledad q la aquejumbraba, en la incomodidad q le provocaba esa casa y en su vida…y en su longevidad y decidió seguir su camino.

Todo era nuevo, todo era grande comparado con su jardín, con su casa y decidió, una vez más esconderse. Inevitable. Pero ese lugar le daba seguridad a sus inseguridades. Ahí nadie podría encontrarla, nadie podría lastimarla y nadie podría molestar la paz y tranquilidad q necesitaba cuando llegaba su estación del año.

Se acercaban a mirarla, los niños querían agarrarla, algún perro habrá creído q era una piedra e intentaba jugar. Jugar. Hacía tiempo q eso no lo hacía. Y q no llamaba la atención de nadie. Ni siquiera cuando estaba durante un largo tiempo debajo del tocadiscos en el rincón.

Confundió la curiosidad con invación, la alegría de quien la veía con maltrato. El juego simple con la violación a la privacidad.

Y se volvió a asustar y se volvió a esconder.

Sus patas cortas no le permitían correr y a pesar de q se había dado cuenta de la velocidad sorprendente a la q podía llegar se dio cuenta también de sus limitaciones. Pero esto no la asustó. Quizás no pueda ir más rápido q mis patas, pero sí más lejos q mis convicciones.

Y así dejó su pequeño jardín una simple tortuga, con una larga vida por delante, con sus limitaciones corpóreas, con su soledad a cuestas, el peso del mundo a sus espaldas. El olvido de los otros, los miedos…dispuesta a enfrentarse al mundo.

viernes, 26 de octubre de 2007

A ver...

Quizas deberia no escribir. Ya casi no lo hago. Las ideas se amontonan como piñas en la cabeza y ya no salen. Ideas de cuentos,relatos abstractos,entrecortados,personajes grotescos y hasta mi paredro q me habla de seguir a mi corazón.
Y ya no se a quien escuchar, ya no me importa. La música se mete por mis venas. El jazz de Beto Caletti entibia mi torrente y me lleva de paseo.A veces Janis o Magö q me liberan con esas potencias en la voz....ufa.
Seguir cantando,hacer música,si...si q si. Pero a veces las ideas se me confunden o quizas no sea lo suficientemente clara para decirte lo q me pasa. Q no entiendas q las cosas no eran como vos pensabas,q en realidad no sentía lo q vos creias q yo sentia...y si, ese maraño no es claro. Porq de alguna manera no fui clara. Y no entendes...y me siento mal. Y siempre la mania de dar explicaciones....Otra vez a dar explicaciones inconclusas q no me llevan a ningun lado.
Y ahora, desde hace tiempo no tengo miedo. No soy Celia,y rompo la muñeca q te mando Tell ( q vale decir te envio Juan)...mmm...creo q Cortazar me esta haciendo mal...o yo diria q bien. Mi paredro es un iluso,como yo. Y cree y defiende la idea de la libertad. Sin casarse con la soledad...
Ves? no soy clara. O quizas sea mas clara de lo q pensas y no me quieras escuchar.
Hoy espero sentarme a la maquina y escribir un nuevo cuento...esta vez no hay tortugas. Esta vez hay mariposas (aunq creas q triste...las mariposas tarden demasiado tiempo, sean feas, un gusano...luego esten una eternidad en el capullo y su sueño de volar solo dure un dia...)

lunes, 4 de junio de 2007

Y todo va cambiando

Y todo va cambiando.Y sin embargo sigo siendo yo,en la misma piel,en la misma ropa...en la misma casa.
Y mañana es otro dia...y es EL dia.El dia de su cumpleaños...de eso ya paso mucho tiempo.Parece una eternidad y sin embargo parece q fue hace tan poco.
Sus manos...su suave piel...sus hermosos ojitos mirandome...el olorcito dulce q solo el tiene ...
Y hoy me siento en falta.A veces siento q le doy tan poco...el me mira,me da amor constantemente,me da ruido ensordecedor,desorden,magia...sueños...amor,amor...amor.Me da sus dibujos,colorinches,pintados con la pasion con q pintaria Dali...sus palabras ,mas hermosas q el sol...colmadas de ternura,pureza...suaves...puras.
Y yo,otra vez egoista,llena de enredos q provoca mi mente...corriendo como una desequilibrada mental por la vida.Me pierdo precisamente de vivirla a su lado.

Paseamos de la mano,y esos son presisamente los mejores momentos,venir del cole...hoy me trajo un caballito...nunca supe hacer uno.Y el me dio el mas hermoso q yo haya visto.Escucharlo reir en compañia de su amigo...mirarlos jugar y querer volver a la niñez...querer volver a ser libre...libre de mi,de las putas ataduras q me atan y me desatan a su antojo.Q son las ataduras q yo misma até.Y ahora no me acuerdo como se desataban...
Y,viste? yo pierdo la memoria todo el tiempo,o mejor dicho tengo memoria selectiva para q las cosas no me duelan tanto...q se yo.

Mañana es el dia,y se va a encontrar con su nueva bici...esta vez sin rueditas!
Ahora si vamos a poder andar juntos y vamos a jugar a q jugamos...y me va a enseñar como te haces mierda contra el asfalto sin llorar.
Otra vez divague...ufa...se me hace jodido no recordar.Quizas busque fotos...las q tengo en el alma...esas son las unicas cosas q recuerdo...Y ya se q no me olvido...aunq quiera no me olvido.Porq me dice : ...ma...jugamos al juego medieval??
...Ma...hacemos colages?
...Ma...estoy aburrido...me contas un cuento?
...Ma...sentate y te hago una super funcion de titeres...
...Ma...puede venir un amigo a casa???

Y yo todo el tiempo corro...y corro y no me puedo quedar quieta.No se quedarme quieta.Me aburro si me quedo quieta...
Lu...jugamos a q me hace preguntas dificiles como...q es la felicidad? y yo te respondo...
Lu...juguemos...jueguemos a q no existe el tiempo,juguemos a q me das besos...juguemos a q no hay telefonos,ni computadoras,ni trabajo,ni horarios...
Juguemos a q hacemos nuestra banda de rock...y yo canto y vos tocas la armonica,la guitarra,la bateria...juguemos a ser chicos,dale?

Quiero crecer lo suficiente como para no dejar de jugar...para no dejar de soñar.Y quiero ser chica para tener tiempo de crecer sin pavimentarme la naturalidad...

Te amo Luqui...muy feliz cumple!!!
Mamá